La respuesta del Pueblo de Madrid fue excepcional, siendo el momento más impresionante de la manifestación, el minuto de silencio sepulcral, que guardó una Puerta del Sol abarrotada. Solo rompieron el silencio las campanas de las iglesias cercanas.Los más suspicaces podrán pensar que ni en este caso quiso quedar la iglesia sin decir la última palabra.
Los más prosaicos, sin embargo, opinarán, ¡que narices! que las campanas daban las 8 como todos los días a esas horas....o que avisaban nerviosas de que empezaba ya el partido del Madrid...Pero lo más seguro, háganme caso, es que el toque fuera a la vez una petición de perdón y una muestra de homenaje a los represaliados.
No pude ir pero me alegro que otros muchos como tu si que pudieran abarrotar las calles.
ResponderSuprimirNo puedo evitar ser optimista en esto... Creo que el PP demuestra con su actitud que está más cerca del franquismo de lo que yo (y otr@s tantos que nos consideramos "de izquierda") creíamos. Al final mi abuela va a tener razón: son los mismos.
ResponderSuprimirNo se puede ser demócrata -ni presumir de serlo- sin condenar la represión franquista. No se puede.